Técnicas de estudio efectivas para adolescentes

La cantidad de tiempo de estudio no siempre se traduce en la obtención de buenas calificaciones. A veces un estudiante puede pasar varias horas estudiando con técnicas inadecuadas y al final obtiene resultados académicos no deseados.
Las técnicas de estudio más utilizadas por los adolescentes son la memorización y la repetición del contenido, con el único propósito de aprobar un examen, sin darse cuenta que esto no será útil en el tiempo. Para poder apropiarnos de un concepto se requiere relacionar lo que ya hemos aprendido con la información nueva que recibimos. De lo contrario, el aprendizaje no será significativo y olvidaremos rápidamente.
La creación de un hábito toma tiempo, no se aprende de la noche a la mañana. Es necesario encontrar aquellas herramientas que más nos funcionan, porque cada persona es diferente y aprende de modo distinto.
Algunas de las técnicas de estudio más eficaces son:
· Elaborar un calendario para organizarse. En él incluirá todos los deberes que tiene cada día y la hora en que realizará cada uno. Es importante que incluya periodos de ocio, donde realice actividades que le gusten. Este calendario debe estar en su habitación para que lo revise diariamente.
· Escoger un lugar de estudio tranquilo, relajante, donde se sienta cómodo y no haya distracciones. Allí deberá tener todos los recursos que necesita para estudiar, de modo que no tenga que estar entrando y saliendo, para así optimizar el tiempo.
· Utilizar el arte de subrayar. La manera de hacerlo correctamente es primero realizar una lectura comprensiva del texto y luego subrayar aquellas partes que sinteticen los puntos más importantes del tema. Conviene usar colores, pues así la información se fija más fácilmente. Luego, resulta bastante útil resumir con sus propias palabras la parte subrayada.
· Mapa conceptual o esquema. Es una de las mejores técnicas. Se trata de identificar los conceptos clave que debemos aprender y relacionarlos en un esquema a través de palabras de enlace, líneas y flechas, utilizando colores para enlazar los conceptos relacionados entre sí.
· Una técnica imprescindible es dormir. Sacrificar el sueño para tener mejores resultados en un examen no es buena idea. Al contrario, cuando no dormimos las horas necesarias la información no se aprende, se olvida rápidamente y nos estresamos más. De nada sirve desvelarse la noche antes. Es mejor ir estudiando un periodo cada día, aunque no tengamos examen. Así, al final no tendremos un volumen inmenso de material para estudiar porque ya lo habremos ido asimilando un rato cada día.
Estudiar es un verdadero arte. Cuando se hace con las técnicas adecuadas nos ayuda a comprender el mundo, sin ansiedades de último momento, viendo el estudio como un proceso que se vive diariamente y que nos empodera mediante la adquisición de conocimientos valiosos, más allá de la simple memorización de informaciones desconectadas entre sí.

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