Biden no logra acuerdos por petróleo durante cumbre en Arabia Saudita

«Estados Unidos seguirá siendo un aliado involucrado en Oriente Próximo. No nos alejaremos para dejar un vacío que puedan ocupar China, Rusia o Irán”, dijo Biden.

El presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Joe Biden, afirmó este sábado que la nación norteamericana “no se alejará” de Medio Oriente, en sus intentos por garantizar la seguridad energética del país.

Tras su participación en la Cumbre de Seguridad organizada por el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG + 3) y celebrada en Yeda, ciudad de Arabia Saudita, Biden aseguró que no permitirá que su país deje un vacío en la región para que Rusia o China puedan aprovecharlo.

«Lo voy a decir bien claro: Estados Unidos seguirá siendo un aliado involucrado en Oriente Próximo. No nos alejaremos para dejar un vacío que puedan ocupar China, Rusia o Irán”.

«Estados Unidos tiene interés en construir un futuro positivo en la región, en alianza con todos ustedes, porque no nos vamos a ninguna parte”, reiteró el mandatario estadounidense.

Biden visitó esta semana Israel y Arabia Saudita sin lograr asegurar compromisos importantes en la región que respalden su propuesta de aumentar la producción mundial de petróleo.

Sin embargo, el comunicado oficial de la cumbre no contempló las esperanzas que Biden llevó para este encuentro, entre ellas la conformación de una alianza para la seguridad regional, que incluiría a Israel en sus intentos de combatir las supuestas amenazas desde Irán.

Uno de los ejes centrales de la reunión del GCC + 3 estuvo dedicado a las tensiones con la República Islámica de Irán, confrontado con Arabia Saudita, ahora prácticamente desvinculado del histórico acuerdo nuclear firmado en 2015 con la comunidad internacional tras la retirada unilateral de Estados Unidos tres años después de la firma, bajo la administración de Donald Trump.

Tensiones entre EE.UU. y Arabia Saudita

Por otra parte, el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman (MBS), respondió negativamente a Joe Biden después de que el presidente estadounidense lo confrontara sobre el asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi en 2018.

Biden habría comunicado a Bin Salman su desacuerdo, basado en las investigaciones de inteligencia de EE.UU. sobre la muerte de Khashoggi, a lo que MBS, negó su responsabilidad en el asesinato del columnista saudí que trabajaba en el medio The Washington Post .

En respuesta, el Príncipe de Arabia Saudita increpó a Biden por el abuso sexual y físico de prisioneros en  Abu Ghraib, en Iraq, por parte del personal militar estadounidense y el asesinato en mayo de la periodista palestina-estadounidense Shireen Abu Akleh en la Ribera Occidental del Jordán ocupada como incidentes que retrataban mal a Estados Unidos, detalló una fuente oficial, refiere Deutsche Welle (DW) .

El ministro de Estado de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita, Adel al-Jubeir, declaró para la agencia Reuters que MBS habría manifestado que “tratar de imponer valores a otros países por la fuerza podría resultar contraproducente”.

“No ha funcionado cuando Estados Unidos trató de imponer valores en Afganistán e Irak. De hecho, fracasó”, citó Jubeir, al tiempo que destaco que «¡los países tienen diferentes valores y esos valores deben ser respetados!».

Las agencias de inteligencia estadounidenses creen que el Príncipe heredero ordenó el asesinato de Khashoggi hace cuatro años en el Consulado saudí en Estambul, lo que MBS niega.

El intercambio estuvo signado por las tensiones que han afectado las relaciones entre Estados Unidos y Arabia Saudita, entre ellas las acusaciones de Biden por el asesinato Khashoggi, los precios del petróleo y la guerra de Yemen, alejando a los Estados Unidos del que sería su socio árabe más cercano.

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