Balón oficial y trofeo de la Copa Mundial de la FIFA 2026
Llevamos poco más de un mes en todo el mundo vibrando con la fiebre futbolística. El evento deportivo más seguido a nivel mundial se desarrolló con más países invitados que nunca, pero con los mismos protagonistas de siempre. 48 selecciones arribaron todas con ciertas ilusiones, para llegar a cuatro semifinalistas que ya tenían un trofeo de esos en casa. Cuatro semifinalistas que son los mismos cuatro primeros lugares del Ranking FIFA. Cuatro semifinalistas cuyo centro delantero o atacante principal cuesta más de 150 millones de euros. Porque el futbol sigue siendo de los futbolistas y la calidad se seguirá sobreponiendo a la cantidad.
Eso no quita espacio para las diferentes historias que contar. Lo de Cabo Verde empatándole los dos juegos a los que a la postre serían los finalistas del torneo, algo impensado, aunque sin llegar a dar la campanada. Los primeros cuatro partidos de las tres selecciones anfitrionas sembraban mucha ilusión de que alguna de ellas pudiera estar entre los ocho mejores equipos del mundo, sin embargo, la cosecha fue la misma que las “zafras” predecesoras: los octavos de final.
Además de los cuatro semifinalistas, otros cuatro países no perdieron ningún juego en el campeonato: Colombia, Países Bajos, Cabo Verde y el curioso caso de Irán, que sin perder un juego no pudo ni avanzar del grupo. En el otro lado del césped, hasta seis equipos se quedaron sin sumar un solo punto, siendo Panamá la única selección de las 48 que no logró anotar ni siquiera un gol en su participación. Las curiosidades se terminan con los “Vikingos”, el equipo noruego, que estuvo a un paso de llegar a semifinales, perdiendo en tiempo extra, y curiosamente terminó como el 3er equipo más goleado del torneo.
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El regreso de la región americana a los ocho mejores
La competencia continental es otra que siempre se observa de cerca cada cuatro años. En esta ocasión nos toca mirar hacia otro lado, a los de nuestra región: un integrante del continente americano de ocho en los cuartos de final. Esto es algo que no ocurría desde hace 32 años. ¿La sede de 1994, en la que solo Brasil se encontraba entre los ocho mejores de ese Mundial? Y sí, es la selección que están pensando, Estados Unidos.
La primera final hispanoparlante en casi 100 años
Entonces así, se llegó al último domingo de los 40 días de competencia. Con el partido final por el campeonato, mismo que también llegó con muchas certidumbres, colocándose en él dos de los tres favoritos: el campeón de la última Eurocopa vs. el campeón de la pasada Copa América. Primera final hispanoparlante desde hace casi 100 años. Y sí, ese partido que no tuvieron ambas selecciones muchas ganas de jugar en marzo, porque les incomodaba a las dos en ese entonces, ahora lo afrontaron para el máximo premio en juego.
El tema fue que dicha recompensa, llegado el mediodía del domingo final, pareció solo desearla uno de los dos equipos: el europeo. La selección sudamericana se asumió totalmente inferior y bajo esa asunción al parecer decidió que la única forma de ganar el trofeo era en penales. Haciendo 25 faltas, 6 amarillas, 1 roja y sin un solo tiro entre los 3 palos en más de 130 minutos de juego.
Creyeron que con la garra y la “estirpe” iba a ser suficiente. El tema es que España no está ni cerca de parecerse a Argelia, Jordania, Cabo Verde, Egipto, Suiza, ni mucho menos al pánico que mostró Tomas Touchel en la semifinal con Inglaterra. Confusión total de la albiceleste y el resultado fue un partido muy cortado, poco vistoso y con solo un equipo en la cancha optando por meter la pelota en la portería. Muy raro que a los que llevan más de 100 años compitiendo al máximo nivel en este deporte se les olvidara, en el momento más importante, cuál es el objetivo de este.
En el otro lado, los que sí lo tuvieron muy presente fueron los que se colgaron su segunda estrella. Justicia total al mejor equipo del Mundial. España siempre quiso la pelota y jugar con ella. En algunos lapsos lo consiguió más que en otros, pero la intención siempre fue palpable y ahí tuvo su premio. Y con ese galardón lo podemos colocar, a mi parecer, como el mejor equipo de lo que va del siglo: dos mundiales y dos Eurocopas. El equipo ibérico se está acostumbrando a ganar y haciéndolo, jugando muy bien al futbol.
