En enero de 2026, entró en vigor una nueva ley importante
de protección animal que representa uno de los cambios
más significativos en Florida sobre el trato a los animales
domésticos en los últimos años. Fue impulsada por el
gobernador Ron DeSantis y refleja un esfuerzo por mejorar
las protecciones legales para mascotas y otros animales
frente al maltrato y el abuso.
El corazón de esta reforma es lo que se conoce como
“Dexter’s Law” (Ley de Dexter), llamada así en memoria
de un perro que fue brutalmente maltratado. Esta ley fue
aprobada por la Legislatura de Florida y promulgada por
DeSantis en 2025, y su fase más importante comenzó el 1
de enero de 2026.
1- Registro Estatal de Abusadores de Animales
La ley crea el primer registro público y en línea de personas
condenadas por crueldad animal en Florida. Este registro
está gestionado por la Florida Department of Law
Enforcement (FDLE) y permite que santuarios, refugios,
agencias de adopción y la ciudadanía consulten si alguien
tiene antecedentes de abuso animal antes de entregarle la
custodia de una mascota.
2- Castigos Más Severos
Además del registro, la ley refuerza las penas por crueldad
agravada contra animales. Por ejemplo, incorpora un
multiplicador de sentencia (1.25) para casos graves de
abuso, lo que generalmente se traduce en sentencias de
cárcel más largas o sanciones más duras para quienes los
cometan.
3- Protección en Emergencias
Las normas conocidas como “Trooper’s Law” también han
cambiado la forma en que Florida trata casos de abandono
de mascotas en situaciones de desastre natural. Bajo esa ley,
abandonar o dejar atados a animales durante una
evacuación obligatoria o de emergencia puede constituir un
delito grave con penas de prisión y multas importantes.
4- Impacto y Objetivo
La intención de estas leyes combinadas es fortalecer la
protección de los animales domésticos, especialmente
perros y gatos ante los actos de crueldad, negligencia o
abandono. Se busca no solo castigar a quienes cometen
estos delitos, sino también evitar que vuelvan a adoptar
animales en el futuro, y así reducir el riesgo de reincidencia,
con entornos más seguros para las mascotas en todo el
estado.
Esperemos que al implementar y reforzar el cumplimiento
de estas normas demos ese paso tan necesario en la política
sobre bienestar animal de Florida, similar a la de otros
estados que han desarrollado marcos legales más estrictos
contra el maltrato animal.
