Este ritual no te convierte en monje tibetano (tranqui), pero sí te ayuda a proteger tu energía sin tener que irte a vivir a una montaña ni bloquear a medio gremio (¡aunque a veces provoque y lo he hecho, Ups!).
1. Chequea tu vibra antes de salir
Antes de irte a cada espectáculo, micrófono abierto o reunión, pregúntate: ¿Estoy tranquilo o estresado? Si sientes que estás medio denso, obstinado o iracundo, respira tres veces profundo, sacude los hombros y suelta el peso.
A menos que sepas usar esos sentimientos y no masacres a los otros comediantes en el camino a la tarima.
2. Visualiza una burbuja
Sí, una burbuja. Una nube o un círculo. Imagina que estás envuelto en una burbuja dorada o de luz blanca o con escarchas si eres diva o divo.
Esa burbuja no es para aislarte, es para filtrar. Visualiza tu toxicidad, el estrés o la ira saliendo de ti y de la burbuja y mírate lleno de amor comprensión y ternura. Sí, como el loco del meme.
Deja entrar lo bonito y rebota lo tóxico.
3. Evita los drenadores crónicos
O cómicos, en fin, los tóxicos. Esos que siempre traen un cuento, un ataque, una palabra de desaliento o de crítica, un problema o un drama nuevo.
No los odies, solo limita el tiempo de exposición. Como el sol: un poquito da vida, demasiado quema.
4. Recarga tu energía después del espectáculo
No te vayas directo a Instagram a ver qué opinaron o si alguien del público te siguió. Respira, estira, agradece.
Recuerda que tu energía vale más que un «like». Y lo más importante es que tú hiciste tu trabajo: montarte en la tarima y probar material nuevo.
5. Ten tu «tribu vitamina»
Esa gente con la que puedes reírte sin competir, llorar sin miedo y hablar sin editarte. Manténlos cerca.
Son tu ancla y tu cable a tierra. Si puedes, llámalos después de un espectáculo o conversa con ellos si los tienes cerca. ¡Aprovéchalos, qué rico!
Proteger tu energía no significa cerrarte, sino escoger con sabiduría dónde ponerla. Y cuando aprendes a hacerlo, hasta los ambientes más densos se vuelven soportables, porque tu paz deja de depender de quién esté al lado… y empieza a depender de ti.
Yo como comediante aprendí a hacer mi ritual de relajación y conexión conmigo misma y el universo. Lo comparto todos los martes en mi canal de YouTube. ¡Nos vemos!
