Fotografía que muestra la estructura del hotel Mandarin Oriental durante su demolición en Miami (EE.UU.). EFE/ Alberto Boal
La demolición del histórico Mandarín Oriental de Brickell Key se volvió viral este
domingo, generando nostalgia, sorpresa y miles de comentarios en redes sociales.
Para muchos residentes, ver caer uno de los hoteles más emblemáticos de Miami fue
casi simbólico, un recordatorio de cómo la ciudad cambia a un ritmo vertiginoso.
Pero detrás del impacto visual hay una historia más profunda sobre desarrollo urbano,
inversión internacional y el futuro del skyline de Miami.
El hotel, inaugurado en el año 2000, fue durante décadas un referente de lujo,
gastronomía y exclusividad. Sin embargo, la propiedad fue adquirida por un grupo de
inversionistas que decidió reemplazar el edificio por un proyecto mucho más ambicioso
y moderno, acorde con el nuevo perfil de Brickell que es ya hoy en día una zona donde
el metro cuadrado es uno de los más cotizados del país.
La estructura original ya no cumplía con los estándares de eficiencia, diseño y
rentabilidad que exige el mercado actual. Para los desarrolladores, renovar no era
suficiente y la única forma de maximizar el potencial del terreno era comenzar desde
cero.
En el lugar del antiguo hotel se construirá un complejo de ultra lujo de dos torres
residenciales, una inversión de mil millones de dólares.
El nuevo complejo se llamará The Residences at Mandarin Oriental y estará compuesto
por dos torres independientes, una residencial de 66 plantas y otra mixta de 34 niveles,
que contemplará tanto suites hoteleras como residencias privadas de alto estándar.
El proyecto incluye la construcción del hotel Mandarín Oriental Miami con 121
habitaciones y será el hotel insignia de la cadena en el área de Norteamérica
manteniendo la identidad de lujo que los caracteriza.
La vicepresidenta de construcción de Swire Properties, Jessica Chen comento en la
reda de prensa que el proyecto incluye 298 residencias con precios desde 4,9 millones
hasta usd 100 millones y lo que más asombró de su explicación es que comento que la
mitad de las unidades de la torre sur ya han sido vendidas.
El proyecto incluye áreas comerciales exclusivas y espacios verdes y acceso renovado
al waterfront, el área total del proyecto suma 20 000 metros cuadrados de los cuales
mas de 9 300 estaran destinados a areas comunes y de bienestar, se destacan once
piscinas, zonas de tratamientos holísticos, jardines de meditación, dos restaurantes de
alta cocina , una vinoteca privada y simuladores de golf según comunicado emitido por
empresas involucradas en el proyecto.
El proyecto promete convertirse en un nuevo ícono arquitectónico, con diseño
contemporáneo, tecnología avanzada y servicios de clase mundial. Indiscutiblemente
será un nuevo símbolo del Miami moderno, global y aspiracional.
La ciudad se consolida como destino para inversionistas internacionales y compradores
de alto poder adquisitivo compitiendo con Dubai y Singapur.
Brickell Key entra en una nueva etapa, la isla privada, conocida por su tranquilidad y
exclusividad, se prepara para recibir un proyecto que elevará aún más su perfil
internacional.
Miami crece, cambia, se expande y cada transformación trae consigo nuevas
oportunidades, el proyecto debe ser un impulso para la actividad económica de la
ciudad y seguirá atrayendo el mercado inmobiliario premium al estado del sol.
