Cierre consciente

Se aproxima el fin de año con sus fiestas, comidas, reflexiones y rituales.
Realizar el balance de fin de año es un ritual y una gran herramienta para conocernos, cuestionarnos, valorarnos y motivarnos. Nos ayuda a cerrar ciclos y emprender nuevas ilusiones. Este año, la invitación es hacerlo desde un enfoque diferente, centrándonos en el sentir y dejar el hacer/tener en un segundo plano. Usualmente nos enfocamos en lo que hicimos (logros/aprendizajes), pero rara vez nos hacemos la pregunta de cómo nos sentimos.

El ingrediente fundamental para cambiar el enfoque es la consciencia, es importante que logremos ver todas las situaciones, tanto las que nos alegraron el corazón, como las que nos revolvieron el estómago. Aceptar lo que vivimos con amor, compasión y curiosidad.

Algunas preguntas para trabajar este enfoque son:

  • ¿Cuál fue la emoción que predominó en tu 2021?
    • ¿En qué situaciones te sentiste así? 
  • ¿Cuál fue la emoción que más disfrutaste este año?
    • ¿En qué situaciones te sentiste así? 
  • ¿Cuál fue la emoción que más te incomodó este año? 
    • ¿En qué situaciones la sentiste?
  • ¿Qué emoción predominó en cada una de las áreas de tu vida (espiritual, salud mental, salud emocional, salud física, familia, amigos, pareja, hijos, economía, profesión, académico, material, etc.)?
    • ¿Qué acciones hiciste que te generan bienestar en cada área?
    • ¿Qué acciones hiciste que te generaron incomodidad en cada área?
    • ¿Qué área fue tu prioridad este año? ¿Por qué?
  • ¿Si tuvieras que escoger una palabra para describir tu 2021, cuál sería? ¿Por qué?

El fin del año es una época simbólica para hacer nuestro balance, sin embargo, nos podemos plantear este tipo de preguntas en cualquier momento: explorarnos con consciencia será siempre una gran herramienta para vivir bien (mejor).

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