Vino, amor y paz para estas fiestas

Queridos lectores de Latina Noticias, que placer me da saludarnos en este mes que me llena de alegría, ya que desde niña diciembre ha sido muy especial en mi corazón, junto con celebrar el nacimiento de Jesús, me toca agregar el mismo 25 de diciembre mi cumpleaños, lo que se convierte sin duda alguna en una gran fecha para descorchar y festejar como corresponde y les mando un mensaje de mucho amor, prosperidad y paz para cada uno de sus hogares.


Y ahora a lo que nos compete. El maravilloso vino que tanto nos encanta, cuando la cena de Navidad y del Año Nuevo se acercan, que son los eventos más esperados del año, donde nos deleitamos y afanamos en poner el » mantel largo» e incluso pensamos en una cocina más gourmet de temporada, donde sin lugar a duda todo sabe mucho mejor si va acompañado por un buen vino.


Y si hacemos memoria a las notas que se han publicado anteriormente en esta sección, recordarán que el secreto de un buen maridaje es la armonía entre lo que comemos y lo que se bebe, pero si aún no encuentran la combinación perfecta para sus cenas, les dejo algunos consejos que les ayudarán:

  1. Planifique su menú
    Si aún se encuentra planificando el menú navideño y de Año Nuevo, tome en cuenta la comida y vino como un conjunto para encontrar la armonía que potencie los sabores de su elección.
    Tradicionalmente y de forma muy genérica, se solía acompañar el pescado, pollo y pavo con vino blanco, mientras que las carnes rojas se sirven con vino tinto. Sin embargo, una recomendación más puntual es considerar el sabor del platillo; por ejemplo, el salmón, al ser una carne blanca pero grasa, puede acompañarse con un vino tinto especialmente si se ha preparado con una salsa de sabor intenso.
  2. Sirva más de un vino
    Si planea cenas de varios tiempos – es decir con diferentes preparaciones- lo ideal es servir vinos que acompañen a los platillos. De esta manera si la entrada será una ensalada ligera, el vino también debe serlo, para no tornar insípidos los siguientes platillos, también debe tomar en cuenta si éstas llevan aderezos o vinagreta. En el primer caso, el acompañante ideal es un vino blanco, espumoso o rosado, mientras que los aderezos se acompañan mejor por un vino tinto.
    Ahora bien, si su elección será una pasta bañada en salsa cremosa, irá muy bien con un Chardonnay o un Viognier, mientras que las pastas con mariscos pueden acompañarse con un vino rosado. Las cremas de queso se pueden acompañar con un vino blanco de uvas Chenin Blanc y Colombard, por ejemplo, pero, ojo: esta regla no es la misma si planea servir una fuente de queso, ya que éstos pueden tener un sabor intenso, y entre más fuerte sea el queso, más fuerte debe ser el vino para equilibrar sabores y texturas en boca.
    Por último y al momento de los postres, también hay una regla: el dulzor del vino debe ser igual o superior al del platillo, por ejemplo, el chocolate dulce se puede complementar con un tinto Lambrusco, mientras que un postre con frutas puede acompañarse perfectamente con un espumoso rosé dulce o semidulce.

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