Enseñando a agradecer

En la vida pocas acciones producen tanta satisfacción como saber agradecer. En palabras del pedagogo Andrés París “La gratitud es un sentimiento de estima, de aprecio y de valoración o reconocimiento hacia una persona por las acciones que ha realizado a nuestro favor”. Es decir, cuando valoramos lo que recibimos de los demás, de nosotros mismos o de la vida estamos practicando la gratitud. 

Dar las gracias por las bondades que llegan a nuestra vida cada día es una asignatura importante para cualquier ser humano y la corta edad de tu hijo/a no es impedimento para que aprenda a agradecer. La gratitud está vinculada a otros valores de suma relevancia para lograr llevar una vida equilibrada y en armonía. Por ejemplo, la generosidad, la empatía, el amor de los amigos y de la familia, la humildad y la paz. Cuando abrimos el corazón y damos gracias en silencio o en voz alta estamos demostrando satisfacción por aquello otorgado y dándole permiso al universo para darnos mucho más. 

Dice una famosa frase que todo en exceso es malo, pero el escritor francés Jean de La Bruyére decía, con suma razón, “solo un exceso es recomendable en el mundo, el exceso de gratitud”. Cabe mencionar que cuando agradecemos no solo nosotros sentimos bienestar, sino que le ocasionamos un estado placentero a la otra persona receptora de nuestras gracias. 

Te comparto algunas maneras sencillas de enseñarle a tus hijos/as a ser agradecidos/as:

1. Agradece tú, sé su ejemplo, da gracias por todo frente a él o ella. 

2. Enséñale a apreciar no solo las cosas materiales, sino aquellas tan valiosas que ni con todo el dinero del mundo se pueden comprar: su familia, sus amigos, sus valores, su dignidad, etc. 

3. Enséñale a decir gracias al recibir un favor o un presente, no importa de quien venga: el cajero del supermercado, su doctor, la señora encargada de la limpieza, su profesora, el chofer del autobús, etc. 

4. Enfatízale que las palabras “por favor” y “gracias” son mágicas y abren muchas puertas. 

5. Cada noche antes de dormir agradezcan juntos por todo lo vivido y recibido en el día. 

Y a ustedes mil gracias por leerme. Si mis palabras logran provocar una emoción positiva en alguna persona, ya me siento eternamente agradecida. Les deseo una vida plena, llena de paz y amor. Por favor, siempre recuerden que nunca es tarde para agradecer EL REGALO DE LA VIDA.

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