EL CARROUSEL DE LA MLS.

Se cerró la temporada regular en la temporada postpandemia de la Mayor League Soccer de Estados Unidos y los números la dejan bastante alejada de una mejoría y aún más distante de que se le pueda llamar “futbol” en vez de su homóloga palabra en inglés. 

Continúan existiendo irregularidades muy marcadas en el campeonato y si bien hay algunos partidos emocionantes y hasta espectaculares, con eso no les alcanzará para cuando tengan que pelear por algo más en el continente poder hacerlo, como ganar una CONCACHAMPIONS. Que seamos honestos, por más que digan que no les importa, cualquier americano lo que si conoce de futbol es a un Real Madrid, Barcelona, Bayern Múnich. Equipos con los que se enfrentarían normalmente de ganarla. 

Ese hecho por ahora solo lo sigue presumiendo los equipos mexicanos, que este año, una vez más coparon las plazas finalistas de la competencia internacional del continente americano que da el pase al Mundial de clubes. 

Pero regresando a la liga, como los números lo dejan ver, son tantas las brechas en la propia competencia que así se hace muy difícil competir cuando salen de su patio. 

Por una parte, tenemos al flamante primer lugar de la temporada regular, New England Revolution, sacándole 19 puntos de ventaja al segundo lugar. Paradójicamente cuando ves sus números encuentras que recibió 1.25 goles por partido y anoto solo 1.9. es decir, metiendo menos de dos goles por partido le alcanzó para sacarle casi dos decenas de puntos de diferencia al segundo lugar de su conferencia. Inaudito. 

Al otro extremo tenemos al 7mo lugar de cada conferencia. Ultimo equipo que clasifica a los Playoffs. En el oeste, por ejemplo, ese lugar tuvo el privilegio de ocuparlo el Real Salt Lake. El cual ganó los mismos partidos que perdió a lo largo de la temporada (14) y apenas anoto un gol más de los que le anotaron (55 – 54). Le anotaron 3 o más goles ocho veces en la temporada y hace 1 mes recibió 6 goles del Portland, equipo el cual solo termino 2 peldaños arriba de ellos. 

Del otro lado del país la cosa no fue muy distinta. Los Red Bulls de Nueva York, séptimo clasificado, terminó la temporada promediando 1.1 goles por partido. En sus 17 partidos de local nunca pudo meter más de 2 goles y a mediados de la campaña tuvo una racha en la que estuvo 9 partidos sin ganar. Si, leyó bien, casi una decena de juegos sin conocer la victoria. 

Parecería mucho premio que equipos con estos números puedan optar por ser campeones, pero la irregularidad de la liga y el sistema de competencia fomenta a que ocurran este tipo de cosas, que sin duda no beneficia al desarrollo en general del deporte en el país.

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