Estereotipos en los adolescentes, pensamientos con los que tenemos que vivir

Ser adolescente es uno de los períodos más interesantes, intensos y complicados de la vida de casi cualquier persona. Los adolescentes enfrentamos nuevos desafíos. Esta etapa tiene un gran peso para nosotros, ya que en esta nos formamos como personas, para ser futuros adultos, tenemos que ser conscientes de que esto no es fácil, somos muy indecisos y sufrimos múltiples cambios, tanto físicos como mentales. Ojalá las adolescentes fueran más felices, ya que muchas veces tienen problemas sin que las ayuden. Los padres suelen ser sobreprotectores, lo que nos afecta.

A esta edad enfrentan muchos estereotipos, dónde están bajo presión. Siendo el principal, las chicas son sensibles, tiernas, responsables, trabajadoras y preocupadas por la imagen y los chicos son dinámicos, autónomos, emprendedores, posesivos y superficiales. Lo que hoy se demuestra que no es así, un niño también puede tener sentimientos, también puede llorar. Así como una niña puede ser totalmente autónoma. Por eso, desearía que los estereotipos no existieran en el mundo. Otro pensamiento erróneo que tienen sobre nosotros es que evitamos responsabilidades y somos perezosos porque son emocionalmente inestables, nunca se arriesgan, sin embargo tratan de superar los miedos. Entonces, si solo los adolescentes viven rodeados de estos pensamientos, continuarán bajando su autoestima.

También me gustaría decirles que los adolescentes deben tener confianza en lo que hacemos. Tenemos que tener en cuenta que correr riesgos es muy importante en nuestra vida, ya que podemos aprender de nuestros errores. Muchas veces debemos superar los miedos y debemos poner a prueba nuestros límites. Además, muchas de las investigaciones de los psicólogos mencionan que el establecimiento de metas es muy importante. Considerando que los errores son oportunidades de aprendizaje, lo que podría hacernos confiar más y lo que principalmente necesitamos es tener que rodearnos de personas que transmiten energías positivas.

En conclusión, si la gente dejara de pensar que somos rebeldes, todo estaría bien. De esta forma, podríamos desarrollarnos como personas, normalizando nuestros sentimientos. De la misma forma, teniendo en cuenta que también tenemos problemas por resolver, pensando en nuestro futuro y los posibles retos que se nos presenten a lo largo de la vida. La adolescencia es una edad que hace que las personas se enfrenten a diversos desafíos sociales y personales; respectivamente, este período está asociado con un mayor número de factores potencialmente estresantes. Entre los más influyentes se pueden citar la lucha de los adolescentes por la aceptación y la popularidad; preocupaciones académicas y relaciones personales, que incluyen contacto con padres, amigos y romance.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.