AÑO DE HADAS, SIN FINAL FELIZ.

“Esto nunca lo he dicho, pero para mí, Novak, tú eres el mejor tenista de la historia”. Con la copa de campeón de Grand Slam por primera vez en las manos, esas fueron las palabras iniciales de Daniil Medvedev, tras 2 minutos seguidos de aplausos del público a Djokovic en la ceremonia de premiación de la final del US Open.

Con esta victoria el jugador ruso evitó el llamado GRAND SLAM CALENDARIO y el récord en solitario de 21 torneos grandes de NOLE

La coronación del ruso es el sueño de cualquier niño que empieza a los 4 o 5 años de edad a agarrar una raqueta e imaginar a dónde puede llegar. Y que tus primeras palabras como campeón tengan que ser hacia la situación que vivía tu rival en ese momento era un hecho que no podía describir mejor las sensaciones de todo el público. 

Sentimientos muy encontrados se vivían en ese instante en la cancha central de Flushing Meadows.    Medvedev sabía que le acababa de suceder lo más extraordinario de su carrera, pero seguramente en el momento menos “oportuno”. Los cerca de 25 mil espectadores que se dieron cita en Nueva York, más cientos de miles de amantes del tenis alrededor del mundo estaban esperando exactamente lo opuesto a lo que se suscitó. 

El serbio tenía un encuentro con la historia. Pero como si de una primera cita para un adolescente enamorado se tratara, se puso muy nervioso. Desde el primer partido del torneo lo jugó con la sensación de saber que cualquier otra cosa que no fuera ser el campeón, sería insuficiente y quedaría un sabor amargo. 

Incluso para el abierto, ninguna otra historia sería digna de contar, de recordar, de presumir. Ni siquiera el primer torneo grande del ruso, el cual se estaba ya esperando hace un par de años por ser uno de los llamados a sucesor del “Big 3”. Esto, sin dudas, fue una loza mental muy pesada para Novak. 

Seguramente el chaval, a pesar de los nervios, llegará a una segunda cita con su chica, quizás solo por aquello del destino en las historias románticas. Como muy probablemente a Nole le llegará la copa 21 más temprano que tarde.  Lo que ha hecho este año ganando tres torneos grandes, 27 partidos seguidos de GS y alcanzando el récord de 31 finales de abiertos perteneciente a Federer ,  solo está a la altura de aquellos que están predestinados a guardar su nombre en la historia.

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