PEN FARTHING: EL EX MARINO BRITANICO LOGRO EVACUAR DE AFGANISTAN CASI 200 ANIMALES DE SU ALBERGUE después de pasar “por el infierno”.

Tras la toma de poder de los talibanes en Afganistán y entre los miles de extranjeros y afganos evacuados desde el aeropuerto de Kabul, cientos siguen a la espera de una oportunidad para salir; incluyendo las fundaciones de rescate que luchan por salir del país con sus animales; así es el caso de Pen Farthing…

Paul “Pen” Farthing de 57 años, ex sargento británico del Comando Royal Marino, llegó a Afganistán en noviembre del 2006 con el fin de ayudar a dar estabilidad y seguridad a población de la región en medio de la de guerra. “Pen” noto que los animales se encontraban en condiciones vulnerables y decide adoptar un perro que para él fue una gran experiencia. 

Ahí inicia “Nowzad” una organización en defensa de animales abandonados en Kabul y por más de 15 años su organización estuvo reuniendo al personal militar desplegado en ese país (más de 1.600 soldados) con perros y gatos que rescataban. Lo hizo con el apoyo de una clínica veterinaria y un equipo de 24 ciudadanos afganos que brindaron atención y cuidados a los animales en peligro.

El plan de evacuación 

Al comenzar la evacuación militar, “Pen” se negó a abandonar el país sin los 68 miembros y los casi 200 animales; una decisión que se ganó aplausos de muchos, pero también generó críticas, entre ellas del Gobierno del Reino Unido, la primera reacción de los funcionarios británicos fue asegurar que “no se daría prioridad a los animales por encima de hombres, mujeres y niños” que pedían ser sacados con urgencia.

Farthing hizo una gran publicidad utilizando Twitter para plantear la difícil situación de sus animales y el intento de su personal de abandonar Afganistán. Planeo asociarme con otro grupo de protección de animales para que los cuiden. Busco 2 camiones para transportar 140 perros y 60 gatos. Recaudo a través de su página de donaciones los US$ 200.000 para cubrir los costos. Pidió ayuda al gobierno británico y con las donaciones la fundación logró alquilar un avión de carga privado, un vuelo chárter no militar para emprender la “Operación Arc”.

Todos los miembros de Nowzad recibieron visas y autorizaciones para salir de Afganistán, tristemente en un primer momento los animales no recibieron la prioridad para ser evacuados. Pero la influencia de Farthing entre altos mandos del ejército comenzó a dar frutos tras la polémica generada. Vale mencionar que entre los animales se encontraban vagabundos rescatados, todos los gatos de la embajada británica de Kabul, algunos gatos de las Naciones Unidas en Kabul y algunos otros que los contratistas extranjeros le enviaron porque no se les permitió llevarlos en sus vuelos de repatriación.

El ministro británico de defensa Ben Wallace cambio de opinión y aseguró que si Farthing lograba llegar al aeropuerto de Kabul con su personal y animales, los funcionarios facilitarían su salida a bordo de un avión financiado por donaciones privadas, eso sí, viajarían en las bodegas del avión. “Pen” fue enfático en que no estaba pidiendo que pongan a sus animales por encima de las personas. Además, explicó que los perros y gatos irán en la cabina del avión y que, una vez ubicado su equipo, el vuelo podría llevar cientos de personas más que necesitan salir de Afganistán.

La odisea para salir de Afganistán

“Pasamos por el infierno para llegar allí y nos sumergimos en el caos de esas devastadoras explosiones “. ‘Pen’ iba camino a tomar un vuelo para salir de Afganistán con su personal 68 adultos y niños afganos y los animales, estaban a 300 metros dentro del perímetro del aeropuerto cuando los talibanes le dijeron al grupo que no podían abordar un avión.

Al ser rechazados, tuvieron que huir de la zona aérea y en ese regreso quedaron en medio de un ataque de los talibanes. «Cuando intentábamos huir del aeropuerto, nos lanzaron gases lacrimógenos, por lo que obviamente estábamos tratando de conducir el vehículo cuando no podíamos ver nada. Fue lo más horrible«, dijo Farthing

Intentó de nuevo pero cuando fueron a abordar, sus papeles fueron rechazados y no pudieron tomar el avión. Sin embargo, en las últimas horas un hombre uniformado anunció que tendría que dejar el país Afganistán sin poder ayudar a los animales. De acuerdo con el soldado, esto se dio tras los cambios impuestos por el presidente Biden apenas dos horas antes. Sucedió cuando un atacante suicida detonó su dispositivo en el aeropuerto de Kabul, matando al menos a 170 personas y dejando decenas de heridos.

Prometió intentarlo de nuevo y tuvo éxito cuando los jefes de defensa británicos confirmaron que lo pondrían a salvo. En la evacuación de los animales, Farthing ingresó al aeropuerto con sus animales, pero sin su personal veterinario afgano.Tras esperar 24 horas, los animales estaban deshidratados y un infante de marina estadounidense tuvo que rociar los camiones con una manguera. Después, pasaron del avión chárter a un avión Boeing 767 para volar a Londres. 

Paul o «Pen» Farthing, fundador de la organización benéfica de animales Nowzad, fue uno de los últimos en retirarse de Kabul, Afganistán, junto con los 200 perros y gatos que cuidaba; sin embargo, no le fue posible rescatar a sus trabajadores, pese a que inicialmente estaban incluidos en los permisos de Reino Unido para evacuarlos. 

El fundador de la ONG dejó Kabul el 29 de agosto, cuando llegó al aeropuerto Heathrow, todos los animales rescatados llegaron vivos, pero dos, incluido un cachorro, están en un goteo y han tenido que ser hospitalizados. Su llegada supuso toda una “mezcla de emociones y un profundo sentimiento de tristeza por los afganos”, como se lee en un tuit en el que dio las gracias al centro de operaciones del aeropuerto londinense, a las fuerzas de seguridad fronterizas y al centro de recepción de animales de Heathrow (HARC) por el buen trato.

Por otro lado, lamentó no haber podido viajar con su equipo de trabajo. “Sí, logré sacar a los animales de Nowzad en un vuelo. No pude llevarme a mi personal porque los talibanes me pusieron un AK47 en la cara y me dijeron que se iban a quedar. No pude hacer mucho. Pero eso no significa que nos hayamos rendido. Siempre fue y SERÁ ‘personas y animales»’, agregó en otro mensaje subido a sus redes sociales.Habló de su tristeza por no poder cumplir su promesa de poner a salvo a su personal en su mayoría afgano. Debemos enfocarnos en la segunda y más importante parte de la Operación Ark, conseguir que esos indefensos veteranos, las enfermeras veterinarias y sus hijos abandonen Kabul.

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