MOMENTO DE REVOLUCIÓN EN EL FÚTBOL.

A mediados de este mes de Julio empezó a circular la noticia de que la FIFA está probando en torneos juveniles nuevas reglas para el futbol como deporte. Y no es para menos. Lo visto este verano, tanto en Eurocopa y Copa América demuestra que cada vez el juego se va haciendo más predecible, menos emocionante y escaso de valentía. 

Menos tiempo de partido, más castigo a los que paran el juego constantemente con faltas y saques de banda con el pie. Son algunas de las novedades que están queriendo implementar. Todas, sin duda, enfocadas a evitar lo que desde hace un tiempo se viene detectando. Partidos con roles muy predispuestos, en los que uno de los dos equipos solamente se dedica a defender. Largos lapsos de los juegos en los que pasa poco y nada, pareciendo que el único objetivo en ese momento es el correr del reloj.  Ebullición de técnicos muy resultadistas y que priorizan el orden sobre el juego. 

Y los ejemplos ahí están. La selección argentina, flamante campeón del sur del continente, se coronó con apenas un 45% de posesión de balón promedio en la copa. Intentando solo 13 tiros por partido de los cuales solo 5 fueron a portería. Es decir, estás jugando por 90 minutos, sin el balón la mayoría del tiempo, para cada 18 minutos realizar un tiro a gol. En la final, tú mejor jugador paso desapercibido y pateaste 2 veces al arco en casi 100 minutos de juego contando el tiempo agregado en cada parte. Parecería mucho premio poder decir que eres el mejor equipo del continente. 

Y del otro lado del charco la situación no varía mucho. Si bien la fase de grupos de Italia dejo muy buen sabor de bocas, a medida que fue avanzando el torneo sus prestaciones de juego fueron disminuyendo ostensiblemente. Hasta el punto de firmar en las semifinales del torneo uno de sus peores partidos. Con apenas un 35% de posesión y 4 tiros a portería en los 120 minutos que se disputaron en su duelo frente a España. 

En la final vs Inglaterra terminaron alzando el trofeo y si fueron merecedores de ello. Claro, con la justa medida que se le pueda dar al mérito de ganarle en penales a un equipo como el inglés, que durante el torneo promedio una paupérrima cifra de 3 tiros a gol por partido. Y que en la final al verse en ventaja desde el minuto 3 se dedicaron a desarrollar otro de los vicios del futbol actual: olvidarse de jugar a la pelota y defender a ultranza la mínima ventaja que se obtuvo.

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