Tercera Edad 

3ra edad. Los padres. Papá…

Cuando llegan estas celebraciones siento como si se abrieran las páginas de un cuento y apareciera ahí, frente a mi, mi padre.  El sumergiéndome en fascinantes historias, vigilando el sueño, poniendo la cobija para resguardar del frío.

Y así vienen cantidad de imágenes; cuando tenía pesadillas y corría a la cama de ellos y me acostaba en la mitad de los dos y los abrazaba fuertemente, cuando me escondía en el cuarto porque había hecho algo indebido, el momento de la entrega de notas, los viajes en familia , entre otros instantes como los permisos para ir a sus primeras fiestas, sus viajes, la universidad, la graduación y esa cara de orgullo de los padres ante los peldaños escalados. Mezcla de felicidad y tristeza cuando usted se vistió de novia y se fue del lado de ellos.

Esa es la vida. Sus padres, los seres más especiales del mundo, que en este punto de la historia han envejecido, ahora los ve con canas, con el peso de los años, caminando más despacio, fatigándose más, pero con el mismo amor por brindarle a usted todos los cuidados, para ellos seguirá siendo el mismo niño o la misma niña que inició este relato.

Sin embargo, ahora un escalofrío te recorre al ver que tus padres, esos colosos que conociste en pleno apogeo de la vida, contra los que lanzaste tus sueños, tus debilidades y también tus miserias, han envejecido y luego llega el momento que tu también pasas los 60’s

Y poco a poco, se pone la partida en tablas y ya te cuidan tanto ellos a ti como tú a ellos. Uno intenta poner un poco de sensatez en las conversaciones familiares cuando todavía no tiene tan claro que la tenga para sí.

En este punto de la vida en el que usted quisiera que ellos no envejecieran más, que los años no les arrebataran la salud y que fueran eternos, pero el reloj del tiempo sigue y usted ya nota los cambios.

¿Qué hacer ante este miedo, ante este deseo de no querer que se envejezcan?

Los profesionales aconsejan que no se deben anclar en los miedos al futuro, pues esto paraliza y aún no sabemos cómo va a ser. Debemos avanzar en lo que hay por hacer hoy, por eso para vencer esos miedos lo importante es entrar a revisar en el hoy cuáles son las acciones diarias de salud, relaciones de trabajo, finanzas, espiritualidad y seguro los resultados del mañana van a ser positivos.

Disfrutemos a nuestros padres mientras estén ahí para nosotros y si llega el momento que siguen vivos pero ya están distantes , no te alejes porque ahí es cuando más te necesitan.

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